13.04.2015

Carolina Oltra: “Ciudad Dormida”

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Carolina Oltra

Nací en Rancagua, región del Libertador Bernardo O’Higgins. Soy una artista visual y realizadora fotográfica. Actualmente resido en Santiago.

Poseo estudios de arquitectura y fotografía. Soy licenciada en Artes mención Pintura de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Entre los años 2000 y 2002 viví en Los Ángeles, California, Estados Unidos, donde expuse individualmente con la muestra Air en Fairview Library, Santa Mónica College.

En 2009 tuve una intervención urbana “Placas de Artistas –México”, en Monterrey. En 2013 realicé la exposición individual Jardines Parcelados, en la galería de arte Isabel Aninat y expuse ese mismo año en Sao Paulo, Brasil, bajo la curatoría de Ernesto Muñoz con País Sonhado.

Entre 1995 y 2014 participé en más de 80 exposiciones colectivas, individuales y proyectos dentro y fuera del país, tales como Air, en Fairview Library, Los Ángeles, EE.UU., en 2001; galería Bosque Nativo, Puerto Varas en 2005; el museo Casa de los Tiros de Granada, España en 2006; Museo de Artes Visuales de Santiago en 2009; Salón municipal de Antofagasta en 2012; Galería Marta Traba, memorial latinoamericano, Sao Paulo, Brasil, en 2013; In libris en New York, EE.UU., en 2014.

Este último año, participé en ferias de arte como CH.aco y EXPOfoto en Santiago de Chile y PARTE de Sao Paulo, Brasil.

Pertenezco a la Asociación de Pintores y Escultores de Chile (APECH) y al colectivo ARS FACTUS. Hoy me dedico a la intervención espacial y registro fotográfico. En mi proceso artístico, la fotografía digital, la pintura y la gráfica son materia y formas que se alteran para llegar a ser objeto. En estas experiencias, adquirí nuevos conceptos que investigué con diferentes materiales, herramientas, técnicas y procedimientos.

En mi obra existe una búsqueda y necesidad de explicar el paisaje observado, primero en apuntes, para luego convertirlo en un paisaje personal basado en su propia experiencia. Tomo una idea (foto o paisaje) para luego trabajarla tridimensionalmente en materiales diversos.

Experiencia con Fundación Chilenter

Hacer arte con desechos electrónicos del siglo XXI es muy interesante. En la actualidad, la tecnología va a pasos agigantados y, por ende, nosotros tenemos que ser conscientes y reconocer el daño irreparable que produce la basura tecnológica, la cual sigue avanzando sin pausa. La decisión de participar de este proyecto fue de manera natural e inequívoca. Es una oportunidad única para crear con estos residuos, que espero ayude a tomar conciencia de la importancia de reciclar, aprender cómo trabajar en conjunto para la gestión del manejo de residuos, como los que nos tocó trabajar en esta oportunidad. El propósito: valorar y cuidar nuestro entorno educando y dando visibilidad a esta problemática.

El proceso de reciclaje de este tipo de aparatos genera una gran cantidad de residuos peligrosos que están contenidos en los diferentes equipos, tales como pantallas de tubos de rayos catódicos, pilas, baterías, conectores, condensadores, aceites usados y gases, etc. Lo anterior, produce un daño al ecosistema, ya que contienen elementos tóxicos para nuestro entorno.

Elegí trabajar con disipadores de calor, por su estructura geométrica, que alude visualmente a edificios y estructuras arquitectónicas.


La obra: Ciudad dormida
Carolina Oltra-Ciudad Dormida_edited

Esta obra surgió a través de mis propias observaciones e inquietudes del paisaje urbano y rural. El trabajo se desarrolló a modo de ensayo y error, ya que los materiales requieren estudio de resistencia y también buscar una estructura adecuada para envolver esta maqueta, dado el simbolismo de lo limitado y contenido.

Con estos materiales, cemento, resina, madera y acrílico, y los aglutinadores de los desechos tecnológicos que ocupé para la obra fue como hacer la ciudad desde los cimientos y esto tardó cuatro semanas en asentarse.

Ciudad Dormida; naturaleza muerta, hace referencia a nuestra urbe en estado inconsciente, y es un llamado a despertar y reaccionar. La obra es una maqueta de dispersores de calor que representan la arquitectura y estructura urbana. Simboliza la ciudad fría encapsulada con una cúpula de acrílico, que insinúa una burbuja, y a la contención de la contaminación.

Ciudad Dormida es la bella durmiente que está a la espera de ser despertada, rescatada y llevada a la vida; las ruedas hacen referencia a la movilidad, a la posibilidad de ser libres y con voluntad de realizar cambios. O sea, la esperanza.

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