13.04.2015

Lobsang Durney: “Reciclando a Yugaragua”

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Lobsang Durney

Nací en Quilpué, región de Valparaíso. Mi experiencia con el arte comienza en mi infancia con el dibujo y la témpera. Estimulado por mi madre a “rayar” cuanto cuaderno tenía por ahí, e influenciado por las enseñanzas de mi padre- pintor y artista de la serigrafía- comencé a trabajar tempranamente en el taller de publicidad que teníamos en casa, en el Santiago Centro de los ochentas.

Pasé de ser aprendiz a colaborador activo en la creación de piezas gráficas, como letreros, afiches, pendones, es decir, trabajando con cualquier material que se pudiera estampar. Posteriormente, elegí estudiar arquitectura en la Universidad Técnica Federico Santa María, con el fin de conjugar la capacidad creativa del arte y el conocimiento científico, específicamente de la construcción, dos áreas muchas veces distanciadas.
El uso de herramientas digitales marcó mi trabajo y fui familiarizándome con las nuevas técnicas de representación. Sin abandonar la pintura tradicional, en donde cabe destacar la exposición “Los cerdos de Valpo”, comencé a combinar la pintura análoga con lo digital, surgiendo una técnica que denominé “Megapinceles”. Luego, con la experimentación de ploteos en PVC creé la técnica “digioleo”, basada en la intervención con óleo sobre estas piezas impresas o ploteadas.

A partir de la temática anterior, tuve la oportunidad de dictar dos talleres en la UTFSM ayudando a complementar y conceptualizar dichas maneras de hacer artes visuales. Desarrollé cuatro exposiciones importantes de pintura desde 2009 hasta la fecha, las que en su mayoría tienen relación temática con Valparaíso como “Transportravestivalpo” y “Animalparaíso”.
Actualmente, me concentro en seguir trabajando pintura digital mezclada con óleo y por su intermedio el uso de la luz que traspasa las telas plásticas, con temas en los que, en algunos casos, está presente mi reconocimiento de la ciudad patrimonial.

Experiencia con Fundación Chilenter

Encontré en la iniciativa de Chilenter toda la lógica de los nuevos desafíos para los artistas del futuro, en el sentido de su contribución en una labor que atañe al mundo actual, que es el reciclaje, reconociendo las implicancias medioambientales de la sociedad de consumo que hemos creado, y que podemos recrear.

Me impulsó la idea de lograr entregar, con algo de creatividad, una nueva visión de cómo reutilizar a través del arte los materiales en desuso, generando una alternativa al reciclaje común que tienen los materiales e-waste.
Dentro de la gama de materiales con los que contábamos encontré en las placas de tarjetas madre, con toda su complejidad y diseño, la creación de una “desobra” de arte de volumen considerable. Esto ya que desde un principio pensé en construir una obra de grandes proporciones, con el fin de aprovechar en esta intención, la mayor cantidad posible de materiales en desuso en la reutilización de una creación artística. De esta manera, dar quizás un punto de partida para hacer otras replicas, de incluso mayores dimensiones en el futuro.

La gran cantidad de materiales con que contábamos también fundamentó mi idea de no hacer una escultura pequeña.



La obra: Reciclando a Yugaragua
Lobsang Durney-Reciclando a Yugaragua_edited
A través de esta escultura-instalación pretendo hacer referencia a dos temáticas socioculturales que se entrelazan en función de la conexión con la naturaleza, es decir, la espiritualidad totémica y el reciclaje como valor colectivo en nuestros días. El totemismo comprende las relaciones idealmente postuladas entre dos seres, una de ellas natural y la otra, cultural.

Yugaragua es un nombre ficticio que creé para denominar a esta divinidad que se caracteriza por ser el dios del reciclaje, al que se le rinde culto incorporando a su manera, placas computacionales en desuso, lo que interpreta como una ofrenda, la cual este Dios retribuye por la noche iluminando sus ojos para quien lo visite (luces led solares).

En esta obra, o desobra, tardé dos semanas, una para la construcción de “La caja”, y otra semana en pintura, especialmente la de los cuadros en óleo centrales con figura de los “moais”.

Busqué transmitir la relación del reciclaje con la divinidad de la naturaleza, lo cual está implicado en lo totémico, y así comprender que lo que antes fue un desperdicio, se transforma en una decoración al paisaje, pensando que se instale a la intemperie rodeada de naturaleza.

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