14.04.2015

Paulina Wagemann: “Aramara”

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Paulina Wagemann

Nací en Valdivia, región de Los Ríos. A lo largo de mi vida he buscado la forma de entregarme a un tema sin que se desgaste la pasión, esto lo encuentro en el equilibrio, entre la tierra, el agua y el fuego. Bosques, volcanes, mujeres, abrazos, bailes, conforman mi universo, y van mostrando la evolución de mis procesos internos a través de la evolución de mis obras.

Entre la tierra y el agua: Energía primaria, es el concepto trabajado en mis obras. Si hacemos un paralelo entre la fuerza primaria de la naturaleza y la energía creativa podemos concluir que ambas se encuentran en mi interior y dan origen a mis obras. Desde la pasión, obsesión y necesidad primaria de encauzar mi existencia, arremeto con fuerza para crearme un mundo propio en compañía del barro.

Hay un elemento de nostalgia, en este recapturar memorias, rescatando la ternura de la pareja, abrazos y mujeres, donde también permanece la ausencia.

En mi lenguaje plástico, tanto en la escultura como en la pintura, el imperativo temático obedece a la idealización de la pasión, los encuentros, la trascendencia. Al reencuentro del pasado con el presente.

En mis pinturas se ve reflejado el arquetipo femenino, mujeres, en búsqueda de su trascendencia, parejas, bailes y naturaleza, desde lo figurativo mágico a lo abstracto de trabajar desde la mancha. En una explosión de colores alegres, en una investigación permanente de nuevos matices, de nuevos lenguajes con los que poder mostrar desde mi interior, la soledad, el silencio, y la armonía interior.
Mis trabajos más destacados son:
Mujer mirando al este, cerámica gres, quema en oxidación, seleccionada para ser expuesta en el MNBA en homenaje a Lily Garafulic en mayo de 2015
Tancici Dum, cerámica gres, quema en oxidación, seleccionada para expo en Milán& Event center. Milán 2014
Kindushin, acrílico sobre tela seleccionada para expo de Fobeju 2014
Tancici Dum, acrílico sobre tela seleccionada para expo Fobeju 2013
Seleccionada en el Florence Shangai Price con escultura Tango 2013.

Experiencia con Fundación Chilenter

El tema era sobre el reciclaje y sentí que era para mí la mejor forma de crear conciencia de lo desechable en que hemos convertido muchos elementos en esta tierra. Estamos colapsados de basura, en todo nuestro planeta, en nuestro mar, donde las mareas arrastran basuras que han causado la extinción de muchas especies y el sufrimiento de otras. Eso me produce una gran pena y también impotencia.

Vi en esta convocatoria una oportunidad de crear a la Aramara, que representa nuestro mar, nuestro alimento, y también el hecho de que el plomo que contienen estas piezas, al ser botado al mar sin criterio, puede causar tanto daño. Poder transformar esa “basura” fue un proceso maravilloso.

¡Basta de desechar! Reciclemos, transformemos, creemos conciencia, y en vez de que nuestros niños jueguen Play Station, o con el celular, dejemos que usen su creatividad, y desarrollen sus capacidades de asombro, de cuidado del medio ambiente, y la disminución del consumo sin sentido. A través del arte, aportamos un granito de arena para que salvemos a nuestro planeta de la contaminación. Gracias a Chilenter y al Gobierno por esta excelente iniciativa, y por invitarme a ser parte de ella.


La obra: Aramara
Paulina Wagemann-Aramara_edited
Desde los elementos en desuso de los computadores, nace Aramara, Diosa del mercado.
A lo largo de Chile encontramos a esta mujer en los mercados fluviales, vendiendo sus pescados frescos con alegría, coquetería, y mucha fuerza.

Podemos verla con su pelo ondulado, sus labios rojos y ojos delineados, una coqueta pollera color salmón y una gran sonrisa, cautivando a sus “caseros”.

Tiene en su pecho dos volcanes de ventiladores naranjas, que representan nuestra cordillera de la costa, su cuerpo, brazos y piernas formados de placas madre. En un brazo lleva una pulsera reciclada y una linda cartera de pantalla de computador que invita a comprar barato. Sus uñas pintadas y zapatos con taco la muestran en su trono, en su reino.
Su cola, que la sostiene, está diseñada con un cardumen de peces que simbolizan su sustento.

Tardé días en hacerla, y la inspiración al ver el material fue inmediata, y me llegó la Aramara, se presentó ante mis ojos, fue un acto impulsivo.

Me imaginé los deshechos que llegan al mar, y que podrían dejarnos sin ella, y sin vida en nuestras costas, y quise que tomara forma.

Al verla terminada, me encantó, y también ver cómo se acercaban los niños a admirarla.

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